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El Ayuntamiento de Sant Josep de sa Talaia estrena servicio de vigilancia de aforo en las playas, que incluye un sistema de control telemático en las de mayor afluencia de personas

26 julio, 2021

El Ayuntamiento de Sant Josep de sa Talaia da por respondida la necesidad de garantizar la distancia de seguridad entre personas y evitar grandes aglomeraciones que ha impuesto la pandemia también en las playas e implanta un sistema de control de la afluencia de bañistas. Este sistema funciona desde el pasado fin de semana y combina tanto el despliegue de un equipo de controladores sobre el litoral del municipio como la tecnología de sensores que evalúa el aforo de las playas más visitadas del municipio en tiempo real, como el que ya se probó de manera piloto durante la temporada pasada. El coste de esta vigilancia del litoral es de 104.000 euros para este año, prorrogables un segundo ejercicio si el sistema del Consell no se llega a implantar tampoco para el próximo verano.

A raíz de la confirmación por parte del Consell de Ibiza que no entraría en funcionamiento el sistema de control de aforo en las playas previsto en el programa Smart Island, el departamento de Litoral de Sant Josep decidió iniciar el pasado mes de marzo los trámites para poder licitar su propio sistema. «Con la previsión que habría una reactivación de la actividad turística y a la vez una necesidad de garantizar la seguridad de las personas en las playas, nos pondremos a trabajar para poder garantizar que nuestras playas sigan siendo un espacio seguro», ha declarado.

El sistema de control mixto por el que se ha optado combina por un lado los sensores de aforo en las playas de Cala Bassa, platges de Comte, Cala Vedella y Cala d’Hort. Por la otra, habrá un equipo de informadores de medidas sanitarias y control de aforo desplegados en las playas. Se trata de cinco personas que estarán repartidas una en Cala Bassa, una en Comte, una en Cala d’Hort y dos en ses Salines, a pesar de que se desplazarán en función de las necesidades.

Así se licitó por un lado el sistema de sensores a implantar en las playas, que se adjudicó Saima Seguridad por un importe de 48.125€ y de la otra, Dinycon Sistemas prestará el servicio de informadores y controladores después de obtener la licitación por 55.477 euros.

El sistema de sensores de movimiento en ningún caso graba o capta imágenes de las personas que hay en la playa. Estos sensores disponen de un sistema de megafonía que permite difundir los mensajes que se estimen pertinentes según el nivel de ocupación. Los datos que recojan estos sensores se envían a una plataforma telemática que permite gestionar la información a los responsables municipales para actuar rápidamente según la saturación en las playas.

En cuanto a los informadores, además de su tarea de contraste de los datos también prestan especial atención al cumplimiento de las medidas sanitarias por parte de los usuarios de la playa haciendo las recomendaciones oportunas (principalmente mantenimiento las distancias de seguridad).

Además, estas personas serán las responsables en caso de tener que proceder al cierre de alguna playa de instalar las barreras correspondientes e informar a los usuarios de la situación en cada playa, evitando así tener que requerir de los servicios de policía local o protección civil, excepto en situaciones especiales o refuerzo.

Aparte de este control que se realiza en las playas de mayor afluencia del municipio, en el resto de playas también se realiza un control de aforo por parte del servicio de salvamento y socorrismo municipal, disponiendo diariamente de la afluencia de usuarios existente en la mayor parte de las playas municipales.

Junto con el despliegue del sistema en los puntos costeros de mayor afluencia de personas, se ha implantado un protocolo de control de aforo en las playas, en el que en el momento que se logra un porcentaje de aforo del 75% a través de la megafonía existente en las playas (bien la de los sensores o a través del servicio de salvamento y socorrismo) se empieza a avisar a los usuarios de las playas que se está llegando a niveles de ocupación elevada, solicitando extremar las medidas de seguridad.

Al llegar a niveles próximos al 100% se procede al cierre de los accesos directos en las playas a través de vallas con cartelería informativa. Estos días pasados se ha tenido que realizar esta clausura en momentos puntuales. Los dos últimos fines de semana ya se han tenido que cerrar accesos en Platges de Comte, Cala Bassa y una parte de Salinas. De momento los cierres se han realizado en los accesos directos a la playa no siendo necesario tener que cerrar las carreteras de acceso.

En caso de que a pesar de estos cierres a pie de playa se siguiera incrementando el número de personas en la playa, se procedería al cierre de los accesos por carretera en estas playas, también mediante vallas.

Además, en los accesos de cierre por carretera de platges de Comte y Cala d’Hort se han instalado cámaras detectoras que, en caso de que algún vehículo se saltara la valla o la señalización, fotografiará el vehículo y la matrícula para poder proceder a la sanción del vehículo por parte de la Policía Local.

Todo este control de aforo en playa, se complementará próximamente con la implementación de una app -Social Guardian- que permitirá conocer en tiempo real el grado de aforo de las playas antes de acceder a ellas. Esta aplicación informará del estado tanto de las playas que disponen de control mediante sensores como de aquellas con recuento de afluencia por parte del servicio de salvamento y socorrismo.