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El Ayuntamiento de Sant Josep de sa Talaia instala 80 refugios para proteger la lagartija pitiusa en los jardines municipales

20 abril, 2026

Los refugios han sido elaborados por personas usuarias de la entidad social APFEM

El Ayuntamiento de Sant Josep de sa Talaia ha presentado hoy un proyecto para la conservación de la lagartija pitiusa (Podarcis pityusensis), una especie endémica protegida que actualmente se encuentra en un estado vulnerable debido a la presencia de depredadores como las serpientes. La iniciativa prevé la instalación de un total de 80 refugios en los jardines de todo el municipio.

Hasta el momento, ya se ha completado la instalación de 37 de estos refugios. Las zonas que ya han sido cubiertas incluyen Sant Jordi, sa Carroca, Can Burgos y Can Guerxo, y actualmente los trabajos se están centrando en el núcleo de Sant Josep para continuar después por el resto de la localidad. Estos espacios están diseñados para que las lagartijas puedan refugiarse e incluso reproducirse de forma segura, lejos de la amenaza de los depredadores.

Los refugios se han fabricado siguiendo las indicaciones técnicas del COFIB (Servicio de Protección de Especies del Govern) y utilizando materiales reutilizables, como cajas de madera de fruta. Además, cada refugio incorpora un pequeño sello con la imagen de una lagartija para facilitar su identificación visual. Esta actuación complementa otros proyectos municipales, como el reparto de trampas para la lucha contra las serpientes.

En este sentido, la concejala de Medio Ambiente, Felicia Bocú, ha destacado la importancia de este proyecto transversal. “Esta iniciativa nos hace mucha ilusión porque es un ejemplo claro de colaboración entre la administración, la empresa privada y una entidad social. No solo estamos protegiendo nuestra fauna y nuestro medio ambiente, que sabemos que está bajo amenaza, sino que lo hacemos generando un beneficio social para nuestra isla”, ha asegurado.


Un proyecto con valor social

Los refugios han sido fabricados de manera artesanal por personas usuarias del Servicio de Rehabilitación Comunitaria de Apfem Actua, utilizando materiales reutilizables como cajas de madera de fruta. Siguiendo las directrices técnicas del COFIB (Servicio de Protección de Especies del Govern), las estructuras han sido diseñadas específicamente para ser funcionales y seguras para la especie endémica.

Raquel Aparicio, coordinadora del servicio de Apfem, ha remarcado el impacto positivo de esta tarea en los participantes. “Les permite trabajar en equipo, desarrollar habilidades de atención y concentración, pero sobre todo les aporta un sentimiento de utilidad hacia la sociedad. Saben que su trabajo tiene una consecuencia real en la conservación de la isla y en la comunidad donde viven”, ha explicado.